
Este viaje fue alucinante y además es uno de aquellos viajes que probablemente no
lo vuelvas a hacer nunca por eso siempre lo recordaré , el viaje
que hice con sólo doce años y con mis compañeros de clase.
Nos fuimos ocho días de viaje, los tres primeros días estuvimos en un
velero, luego a Cotlliure un pueblo muy bonito de Francia y después del largo viaje
nos fuimos a un hotel.
Mi velero se llamaba Bora Bora, era el más grande, de 8 personas. Nos
acompañaba el propietario del barco y nuestro profesor. ¡Fue lo mejor, nos dejaban
pilotar el barco y también colocábamos nosotros las velas y todo eso! Nos
bañamos en el mar cerca de la playa y nos podíamos tirar desde la proa del
barco, a cinco, seis ó siete metros de profundidad más o menos.
También íbamos de un barco al otro, increíble. Fue alucinante de verdad nos
sentábamos en la cubierta con las piernas colgando i cuando íbamos muy
rápido el agua nos tocaba los pies y estaba helada. A veces también nos
poníamos en la parte trasera del barco donde el motor y al poner los pies en el agua
se nos congelaban un poco pero era muy divertido porque cuando el motor removía
el agua nos hacia un masaje. Nos teníamos que tomar una pastilla para el
mareo porque el barco se movía mucho.
A Cotlliure nos dejaron una sala de un centro cultural para dormir y fue muy
divertido porque pusimos un montón de camas todas juntas en el suelo. Allí nos
encontramos con unos chicos de Cotlliure con los que ya habíamos hecho
intercambio de cartas. Algunos eran muy simpáticos y hasta se hicieron algunas
parejitas. Nos dejaron tiempo libre para ir a comprar en el pueblo cosas para
nuestras familias. Con todos mis amigos nos fuimos a comprar un helado, ¡Dios mío estaban buenísimos!
Después de dos días en Cotlliure mis compañeros se fueron a hacer una
caminata bastante larga hacia Nuria, allí estaba el hotel en que nos alojaríamos. Yo
i un compañero mas nos fuimos ya hacia el hotel con una señora que nos
acompañaba en el viaje i no hicimos la caminata. Aquel hotel estaba de maravilla,
cada habitación tenía su propia televisión i baño. Que por cierto estaban muy muy
limpios. Cuando llegaron nuestros compañeros estaban muy cansados pero la comida
i la comodidad de aquel hotel les reanimó un poco. Mi
habitación era de 4 personas.
Al volver ya para casa todos nuestros padres, abuelos, hermanos i familiares nos
esperaban ansiosos. Ese viaje ya se había acabado.